El Centro de Innovación Gastronómica de Aragón (CIGA) ha acogido una jornada monográfica dedicada al Cebollón de Torres de Alcanadre, una variedad tradicional aragonesa que constituye un auténtico tesoro de la huerta. La sesión, organizada en colaboración con el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), ha reunido a vecinos, hortelanos, investigadores y profesionales del sector para divulgar la historia, el valor cultural y el potencial gastronómico de esta cebolla singular.
La jornada fue inaugurada por Anabel Costas, directora del CIGA, seguida de la intervención de Saúl Pérez, alcalde de Torres de Alcanadre y presidente de la Comarca del Somontano, quien ha compartido recuerdos familiares sobre el cultivo y comercialización del cebollón, evocando cómo generaciones anteriores lo transportaban en carro hasta la estación del Tormillo, a 14 km de la localidad.

El director gastronómico del CIGA, Ismael Ferrer, ha ofrecido un recorrido por la cultura de la cebolla como alimento esencial en el medio rural y símbolo de sencillez.

Conservación y recuperación: el papel del CITA
La investigadora Cristina Mallor, responsable del Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, explicó el valor de conservar esta variedad para evitar la pérdida de biodiversidad agrícola. Presentó el proyecto de recuperación del cebollón, posible gracias a las semillas donadas en 1992 por Guillermo Sabaté y conservadas desde entonces en el banco.
En febrero de 2025 se sembraron en las instalaciones del CITA los tres ecotipos existentes (blanco, marrón y morado). Parte de las plantas se cultivaron en la parcela experimental del centro y otra parte en huertos tradicionales gracias a la colaboración de hortelanos locales. Durante la jornada se mostraron fotografías de la evolución del cultivo y se expuso una muestra de los cebollones recolectados en sus tres variantes.
